Para mí, modelar es mucho más que posar frente a una cámara. Es una forma de expresión en la que la imagen final nace del diálogo entre cuerpo, vestuario, caracterización, luz y la visión de quien fotografía.
Desde los 18 años me he movido dentro del modelaje alternativo, encontrando en cada sesión una oportunidad para explorar personajes, atmósferas y registros distintos. Me interesa especialmente trabajar con intención, no simplemente aparecer en la imagen.
Cuando una sesión funciona, cada elemento suma en la misma dirección. La pose, la expresión y el entorno dejan de ser piezas separadas y pasan a construir una escena con fuerza propia, capaz de contar algo más allá de la fotografía.

